Leo unas notas publicada por ESAN sobre el tema, sobre este punto comienzo a preparar mi propio análisis.
El valor no radica en decidir si desarrollar o tercerizar, porque ambos permitirán obtener un producto. El verdadero valor radica en que una vez construido el sistema, cuál es el uso que se le va a dar, cuáles son los beneficios que nos da, si nos aporta alguna ventaja competitiva, si realmente está alineado a nuestra organización, si permite reducir tiempos, si su información es confiable y en general, si es que nos ayuda a tomar mejores decisiones estratégicas. Ahí es donde radica el verdadero valor del sistema.
La pregunta que deberíamos hacerle a nuestras organizaciones es: ¿En este momento, nos conviene desarrollar, o tercerizar?


